Hacemos una sola cosa, y la hacemos bien.

Iloo Pro es un producto independiente, alojado en infraestructura propia, sin inversores marcando la hoja de ruta.

Por qué existe esto

Los creadores describían siempre lo mismo: un enlace en la bio funciona durante semanas, después el alcance cae sin ruido, sin notificación y sin nada que recurrir. La causa solía ser mecánica: el rastreador de una plataforma abriendo la página que hay detrás del enlace y evaluando cada destino que encuentra.

Todas las herramientas de link-in-bio resuelven la página. Casi ninguna toca lo que pasa cuando quien visita no es una persona. Ese hueco es la razón entera de que este producto exista.

Qué hacemos en realidad

Cada visita se clasifica antes de renderizar la página: se compara la petición con firmas de rastreadores conocidos, se comprueba si la IP pertenece a un centro de datos, VPN, proxy o nodo de salida de Tor, y lo que queda dudoso pasa una verificación invisible que el visitante no llega a ver. Un rastreador de plataforma reconocido recibe una versión limpia y conforme del panel; una visita real, en la misma dirección exacta, lo recibe todo.

Los destinos de los enlaces no se escriben nunca en la página. Cada uno se resuelve con un token de un solo uso y vida corta en el instante en que se pulsa, así que raspar el HTML no devuelve nada aprovechable en ningún caso.

Esa protección aplica a todos los paneles de todos los planes, incluido el gratuito. Lo que separa el precio es la comodidad —dominio propio, una vista de rastreador que diseñas tú, la API de estadísticas, el filtro geográfico, las cuentas de equipo—, nunca la protección en sí.

Qué no hacemos, a propósito

No prometemos que no te vayan a banear. Esto quita una causa concreta y muy habitual; no toca nada más sobre cómo usas tu cuenta, y ninguna herramienta puede prometer eso con honestidad.

No convertimos en permitido un contenido prohibido. Si un destino incumple las normas de una plataforma, eso no cambia porque un rastreador haya visto otra página.

No vendemos una tienda, ni una lista de correo, ni un curso. Un producto, un problema.

No publicamos testimonios inventados, logos de clientes ni cifras de uso. Si no ves prueba social en este sitio es porque todavía no tenemos ninguna que podamos nombrar.

Cómo tratamos los datos

Los paneles quedan fuera de los índices de búsqueda por defecto, y las imágenes que se suben a ellos también. Las analíticas son agregadas: visitas, clics por enlace, país, dispositivo, origen. Las IP de los visitantes se procesan para las comprobaciones de seguridad y para contar visitantes únicos como un hash irreversible con sal propia de cada panel: ni se puede recuperar la dirección original ni relacionar a un mismo visitante entre paneles distintos.

El detalle completo, con cada subencargado y la base legal de cada tratamiento, está en la política de privacidad. Está escrita para leerse, no para sobrevivirla.

Dónde corre

En nuestro propio servidor, no en una plataforma gestionada de la que nos puedan echar. Los datos viven en nuestra base de datos y en nuestro disco. Es una decisión deliberada para un producto cuya premisa entera es que las plataformas cambian de opinión sobre ti sin avisar.

Cómo contactar

¿Dudas sobre el producto, o algo roto? El canal de soporte está enlazado en el pie de todas las páginas, y lo leemos todo.